Recuperando poblaciones de especies sedentarias
Las pesquerías de especies sedentarias como el pepino de mar, el caracol y la langosta se enfrentan a la amenaza del colapso debido a la sobreexplotación, el cambio climático y una gestión inadecuada. El principal desafío para estas especies reside en mantener su estructura poblacional de manera que promueva su resiliencia y, por lo tanto, su recuperación. Tomando como caso de estudio la población del caracol rosado de Jamaica (Aliger gigas), se desarrolló un modelo matemático para identificar la mejor estrategia de recuperación poblacional. Se propuso la proporción entre la población reproductora y el número total de adultos como indicador de recuperación poblacional. Cuando esta proporción era inferior a 0.39, todos los sitios de reproducción disminuían en tamaño y número, aumentando el riesgo de colapso. Se demostró que la regulación mediante el control del esfuerzo pesquero y el establecimiento de refugios pesqueros mejora significativamente los indicadores poblacionales y aumenta la probabilidad de mantener y recuperar la población hasta en un 50 %. Las estrategias integrales que consideran la capacidad técnica e institucional, así como la incertidumbre asociada a estas poblaciones, son cruciales para la recuperación de poblaciones sobreexplotadas.